Nací en Barcelona, en la época de los «parvulitos» y la EGB. Parte de mi familia se dedicaba a la publicidad —mi abuelo tenía su propia agencia—, pero a mí me atraía más el mundo del diseño, algo que me permitiera crear con las manos y dar forma a las ideas.
Estudié Diseño Gráfico en la Escuela Superior de Imagen y Diseño IDEP de Barcelona. Eran años en los que todo se hacía a mano: bocetos con acuarelas, rotuladores, transferibles, fotocopias, papel vegetal y acetatos. Sin ordenadores. Fui la última generación que tuvo la suerte de aprender la profesión desde esa base artesanal.
Mientras trabajaba en una pequeña agencia, estudié también Ilustración en la Escola d’Art i Disseny Llotja, para seguir explorando el dibujo y el color.
Poco después, me incorporé a un estudio donde aprendí las bases del diseño editorial y la preimpresión: filmación de fotolitos, pruebas de color y maquetación en los primeros Mac. Diseñé revistas, catálogos, anuncios, webs y proyectos de identidad visual.
Con el tiempo pasé por diferentes agencias, siempre vinculada al diseño editorial y la producción gráfica. Hasta que un día, casi sin planearlo, empecé a trabajar por cuenta propia. Al principio compaginaba mis proyectos personales con los de agencia, pero poco a poco la balanza se inclinó y decidí dar el paso definitivo.
Desde entonces desarrollé mi trayectoria profesional por cuenta propia, trabajando con marcas y participando en proyectos de identidad visual, diseño editorial, diseño web, packaging e ilustración. Durante estos años aprendí a mirar más allá de la ejecución: a escuchar, investigar, analizar y entender qué había detrás de cada proyecto antes de darle forma.
Con el tiempo, esa manera de trabajar fue cobrando cada vez más peso. Después de 28 años en el diseño, decidí dar un nuevo enfoque a mi carrera y centrar mi actividad profesional en la consultoría estratégica de marca.
Hoy pongo toda esa experiencia al servicio de profesionales sénior que necesitan entender qué está pasando con su marca, ordenar su posicionamiento y alinear lo que son con lo que proyectan.
El diseño sigue formando parte de mi trayectoria, pero ya no es el punto de partida. Primero está entender. Después, decidir qué necesita realmente la marca.
